lunes, 7 de febrero de 2011

un desastre más ( hay amores que matan )


Me llamó mi madre a las tantas de la noche, como la pobre no tiene con quien hablar; bueno tiene a mis hermanos, pero una de las condiciones de ser mujer es que las madres intiman con las hijas pasandose así las quejas sobre los hombres de generación en generación.
Cuento: que por la tarde mi padre se había marchado de paseo con el coche; coche y el son como uno, los dos ya son mayores de edad y se hacen valer para tirar por lo contrario de lo que se les dice.
Como ya dije, mi padre es muy mayor y conduce como el primer día que compró un coche, y mientras él conduce viendo la carretera como si fuera una pantalla de cincuenta pulgadas, con documentales en 3d, de tierras y paisajes; todo el mundo va pendiente en carretera, detras del, a su misma velocidad por si le pasa algo, claro.
Y estando apostada y vigilante en carretera, la patrulla de trafico de la guardia civil, y viendolo con su sequito en lontananza y al único objeto de facilitar la libre circulación de personas y mercancias por carretera; al llegar a la altura de ellos el uno de los operativos del cuerpo de la benemerita, decidió darle el alto para saludarle el día y siguiendo la costumbre de amor que se tienen entre agente y conductor y en la más pura tradición de arboles y objetos que se aparecen y hasta persiguen a los coches para detenerlos, el guardia abrazó y besó el capó del coche durante unos cincuenta metros y eso de carretera que las fincas no se ponen para no meter a terceras personas.
Así que ya entrada la noche, mi madre se empezó a preocupar y finalmente decidió llamar al cuartelillo de la guardia civil para informar de las dos desapariciones
ca ¡ - le dijo el guardia civil - ca no se preocupe , ca esta aqui y ahora mismo se lo mandamos con un coche patrulla
y el coche – preguntó mi madre ?
ca el coche nos lo quedamos en el cuartelillo – respondió - ca la saltaó un guardia encima para darle el alto y tié tó el capó abollaó
y el guardia ? - volvió preguntar mi madre
el guardia no se preocupe usté, ca no va poner parte, que la guardia civil no va besando capós
y ademá esta pendiente de un ascenso y sería una mancha en su historiá

Yo no es por que mi madre sea mujer, pero el caso es que no gana para disgustos; no sé , debe estar haciendo puntos de penosidad para otra vida, que ahora encima tiene que pagar el capó del coche, que todo le son gastos, y por lo menos aún le quedasen con mi padre unos dias en el cuartelillo una pagaba con gusto; que a mi padre, a cargo del erario publico, no le venían nada mal unas vacaciones con atención personalizada, como los alcaldes y otras figuras prominentes de las administraciones . Y así mi madre se tomaba el mismo tiempo de vacaciones, pero de tranquilidad, situación imposible para una mujer con hijos, que siempre tienen necesidad del saber y buen hacer de una madre.


Bueno, que voy apagar la luz, y dormir que llevo toda la noche en vela

Mala suerte la de mi madre, no cayó lo de la pensión completa, y además ahora le va tocar salir a pasear andando con mi padre y oír como este cuenta mil veces su última aventura con el coche.

*

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La abuela de Elisardo

Cuando llegó la abuela de Elisardo de regreso a casa, se fijó enseguida en los trabajos que había hecho su nieto durante su ausencia: h...