lunes, 9 de mayo de 2011

sobre la vida y la muerte o la leyenda del samain 8º

Xil salió de la tierra de los muertos en medio del bosque. Nuestro amigo no podía ser visto por ningún mortal pero si la luz de fuego que del cráneo del cozorello salía por sus ojos.

Viendo los presentes, con horror como si saliese perfilandose de entre la niebla una figura de forma humana con su cabeza entre las manos de la que salía, como la luz de los faros de un coche entre la niebla, la luz de fuego por la cuenca vacia de sus ojos, les entró un increible miedo como el de todas las cosas relacionadas con lo inhumano, huyendo estos despavoridamente por entre la fraga. Encabezaba la huida el alcalde, no por que fuera el primero en todo empezando por salvar la vida, sino por que al ir en la retaguardia de la bandada, al dar esta la vuelta para la huida, corría por delante para no ser atropellada por esta.
Sorprendidos por el repentino ruido que desencadenó la carrera los escoltas encendieron sus focos cegando al cabeza de los huidos quien no pudo evitar resbalar y caer al suelo, rodando su cuerpo hasta llegar a los escoltas, a quienes derribo como a dos bolos, uno de tras de otro. Entonces se incorporó de pie y pegó un salto llevándose también al baltarin y dando con su cabeza y parte del cuerpo dentro del saco.
Levantándose los tres, los dos escoltas, se echaron encima del saco gritando
- ! Lo hemos podido atrapar ¡ - dijeron los dos a la vez, dandole golpes hasta que paró de moverse.
El figuras, no dando crédito al éxito de su caza ya se estaba viendo con la cabeza del animal en la pared de su casa; y con el contento de su padre, dando gritos de jubilo, por haber concebido tan exitosa teatrada.
Fue entonces cuando Quasimodo, disfrazado con un gorro de zarzas y ramas, y renqueando como si le dolieran las piernas, se aproximo al bulto tirado en el suelo por que le resultaban conocidos los zapatos que sobresalían de dentro y tirando del saco dejó destapado al maltrecho y magullado alcalde La cara de humor del batarin pasó en el acto de ufano a irascible. Entonces Quasimodo protegiendo a su alcalde, se dirigió al baltarin, para que se calmase, diciéndole, que dirían a la prensa que el cozorello cayó en la trampa como estaba previsto, y que se decidió dejarlo libre por no estar reglamentada su caza y para evitar el ser atacados por ecologistas que invadieron la zona; de tal manera que se beneficiase de lo ocurrido, alcanzando honra y fama, como los cazadores de la vieja época. Y que por los votos de su padre no se preocupase, que él mismo visitaría todas las cocinas de la comarca con la papeleta en sobre cerrado, y no iba quedar sin ningún voto.
Baltarin, recuperado su buen humor, echando un brazo por encima del hombro del alcalde, convidó a todos los presentes, que ya habían pasado bastante frio, diciendo que conocía un lugar en la carretera que estaba abierto a estas horas de la noche para tomar unas sopas de ajo y ponerse calentitos.

El alcalde del lugar, después de haber estado agonizando políticamente todo el día, viendo como pasaba de perder su cabeza a poder ganar un escaño en la diputación de la provincia o en el parlamento gallego, o una dirección general de algo aunque fuera en Baratavia. No dando crédito a lo que veía y oía y a como se arregló su traspies. Agradecido por el rescate de su humillante caida. mirando para Quasimodo, dijo ante los presentes:
- ! Quasimodo, vas a ser cabo de la municipal¡-.

xil . Llegó a su casa y se recostó sin abrir los ojos, en las escaleras de piedra. Fue despertado a muy primeras horas de la mañana por su amigo el panadero , quien acabando su faena de la noche cargó la furgoneta para salir a repartir y en un déjà vu se acordó que tenía que llevar pan a su vecino que se había quedado sin el, ademas de un par de buenos chorizos preñados, que se hacen envolviendo un chorizo con masa de pan y cociéndolo en el horno, para desayunar con una copíta de aguardiente de hierba y zarandeandolo le despertó gritándole - a ver langrán que tengo prisa- acercándole una bolla de pan, aun calentita de salir del horno, para reanimarlo con su aroma
- cualquier dia te quedas dormido aquí y no va haber quien te despierte – le volvió a decir , y añadió acabando-
! sube para arriba, entra para dentro, coge dos copas, y baja para abajo¡* - .

Bueno y llegado el fin de la historia si tenéis hijos en vuestra casa y las botellas de licor café brandy, anís ... , el licor que contienen se agua o desaparece misteriosamente , así como en general, si se producen otros casos similares relacionados con la desaparición o escamoteo de alcohol o bebidas espiritosas , debéis echar la siguiente admonición :
-! Hey Xil ¡ - hasta que desaparezca vuestro mal humor que Xil en griego significa cabrito.

Fin de la historia.



COMENTARIOS

* Sube para arriba: sube por las escalera de piedra, en las que dormitabas, hasta la vivienda.
Entra para dentro: abre la puerta y vete a la cocina para coger unas copas limpias.
Baja para abajo: baja por las escaleras de piedra para la bodega que traigo unos bollitos preñados para desayunar.

El panadero de esta historia y la gente en general que pertenece al pueblo español ( también ocurre en la traducción al gallego ) , con frecuencia recurren a expresiones, como las arriba explicadas: sube para arriba, baja para abajo... , que confunden por su parquedad y redundancia. Se ha leído algunos artículos que en las lenguas como el chino y el japones ,que prestan especial atención a la caligrafía , la brevedad de estas expresiones les repugna y les produce una tremenda ansiedad

Se recogen otros nombres equivalentes a cozorello, como gamusinos, biosbardos o jackalope
No esta claro que sean la misma especie ni que tengan la misma conducta durante la noche

Hay palabras como cunca , langran, cozorello que necesariamente deben ser incorporadas en el diccionario de español para ser comprendida esta historia.

acabado el 09 de mayo del 2011
gracias por seguir la historia

proximamente mas marise

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