martes, 12 de abril de 2011

sobre la vida y la muerte o la leyenda del samain 4º

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Así, tras cerrar la puerta de la panadería xil le dijo a la muerte que regresasen andando que quería disfrutar de la vista de la tierra donde había nacido, de sus arboles, de sus olores , de sus ruidos y hasta si pudiera ser sentarse en el puente para oír el ruido de las aguas antes de llegar con el pan a casa donde tomaría su último vaso con su tapita de jamón, y ya tenían andado medio camino cuando metidos por las fragas que se forman próximas a la ribera del rio, oyeron ruido detrás de unas ramas, y acercándose allí, vieron que estaban ocultos entre ellas el cura del pueblo y la sagrado arrodillados bajo la luz de la luna, por que ese mismo día era el día de la oración del sr. cura y la feligresía y allí estaba arrodillado de penitencia con la más guapa y lista moza cuarentona del lugar, y que no se escandalice nadie que no es pecado, ni estamos haciendo burla del clero, con lo que estamos contando, que dios quiere que se haga al tonto mas tonto, que para eso ha hecho él al listo y al tonto, y al trabajador mas trabajador, que así ha hecho él al trabajador y al zángano e igualmente que se fecunde la tierra fertil. Y así en el amor y no en la lucha de clases, el cura consideraba también un pecado dejar sin regar todas las carnes fertiles que lo necesitasen de su feligresía.
Con perdón de las personas que dicen ser defensoras de las mujeres por las amantes descripciones que van a continuar ahora: La feligresa, la Sagrado, era una mujer de tez roja como el vino tinto del país y de carnes buenas y duras como la ternera gallega y no como las de esas avaras llenas de salud de tiralíneas, que se mueren con la preocupación de un pellejito. Poseía unos pechos como el queso de Arzua, que no existe belleza ni visión, ni paraiso mejor que ese blanco lácteo, turgente, bajo la luna, entrevisto entre su larga melena pelirroja. Y estabán los dos penetrandose en el rosario cuando fueron interrumpidos.
Sin pasar unos segundos de este encuentro, nuestros cuatro personajes, oyeron el ruido de otra gente aproximándose por la fraga en dirección a ellos, que eran los de una batida que se había organizado para hacer burla del baltarin, hijo de un importante político de la provincia, con la aposta y captura de un cozorello, que es broma tanto mas grande cuanto más lo es la burla y risas que originan. Esta broma se hace en muchas localidades a los figuras y personas odiosas. La broma consiste en apostar al sujeto, que se quiere escarmentar, con un saco abierto en medio de la intemperie de la noche, mientras los demás con gritos y risas van acosando el fantástico animal para que huyendo pase por donde está el apostado con el saco, entrando y quedando atrapado en su interior, si el figuras tiene la suficiente habilidad para cerrar el saco en el momento oportuno. - Claro está que los de la batida pueden quedar acosando al animal con ronquidos desde sus camas, si la noche es lo suficientemente fría o llena de niebla, o cualquier otra circunstancia discrecional en las que no compensen las risas, ni las burlas, ni la persona, el trasnoche. Pero siempre ha de sufrir, padeciendo la intemperie de una o más noches, el intrépido y convencido cazador cuando se organiza una de estas cazas tan fabulosas y populares -




continuará

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