viernes, 7 de enero de 2011

ya pasó lo peor de la mejor manera

Bueno, ya pasó lo peor; a mi esto de las navidades me resulta un aburrimiento;
una tiene la vida tranquilamente con sus usos y sus costumbres y de repente tienes que hacerte de maletas y abandonar tu hogar para estar con los tuyos. Que tuyos, los otros, que se altera todo para un no ser tu y convertirte en una niña de doce años que aún no ha marchado de casa hace treinta años.
Lo peor las doce uvas de noche vieja. Si a mi no me gustan las uvas ¡ y despues de las campanadas van y nos ponen las comunidades cristianas por el mundo en tiempos de guerras. No me digais que soy una insensible; pero que les habrá dado ahora, ni que santiago no fuera matamoros, que hablen de la crisis y de donde está el dinero. que yo soy muy detectivesca.
Osea, suena mal pero me recuerda en estas fechas a osea mi profesora de matematicas, que era contrastada, la que más oseas decía por problemas en el encerado; osea, que despues en familia, aprovechamos media familia para hacer de palestinas y la otra mitad de judias; unas malas malisimas y otras victimas peor. Al final las guerras deberían ser como las de mi familia, que se acaban con unos besos para irse a dormir.
Si yo lo querría hacer en fin de año es salir con una pota y un cazo y dar las doce campanadas bien sonadas para que se oyera en el vecindario mi grito de protesta frente a tanta fregotada atrincherada en el fregadero de la cocina, que es donde, de la mejor manera, las mujeres acabamos y empezamos todos los años.

que tengais buen año.

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