miércoles, 30 de marzo de 2011

no hay recetas magicas pero si buenos ingredientes

Una pega tiritas pero también le gusta dar consejos , y sin que nadie del gremio se sienta herida por revelar algunos secretos, voy exponer aquí antes de entrar en materia algunas cosas al respecto de mis consejos.
Yo tengo elaborada una formula con la que comienzo siempre que quiero dar un consejo:
- No hay recetas mágicas, pero si buenos ingredientes -
y si yo comienzo así … lo mejor es coger silla, papel y lápiz , por que no va ser un consejo de brazo y hombro e . -hija tienes que hacer lo que yo te diga … . o bien - yo que tu haría … - sin brazo ni hombros - . Sino que una, que le encanta palicar, se va perder extendiendose en un consejo magistral con ingredientes y todo, eso si, sin peso ni medida.
Si la persona muestra dudas complemento - que he descubierto que las amigas verdaderas son las que te dan consejo antes de pegarte tiritas -
Entonces no se sabe si por cortesía, por acabar de una vez , o por el uso egoísta de la palabra amiga; la persona, victima en la mayoría de los casos, entra en estado receptivo de ser aconsejada.
Como os habréis dado cuenta no hace falta papel y lápiz que escribir escribo yo.
Vamos entrar en materia.
¿ Os dije que no hay recetas mágicas pero si buenos ingredientes ?
Yo no se si la escritora nace o se hace, pero yo claramente tengo que agradecer a mi madre lo que me ha ayudado aquellas mañanas lluviosas que regresaba del colegio toda empapada a casa y ella desde el balcón me miraba, viéndome llegar por la calle, con la zapatilla en la mano y me grita, - ¡ a ver que historia me inventas hoy !
Mojada, mojada, llegaba mojada. Pero si viéseis como quedaban todos los que estaban a mi alrededor cuando saltaba en los charcos.
Claro que ellas tenían más fácil la excusa, ellas tenían un culpable: - la culpa fue de marisé - aunque no les servía de nada.
Yo, la protagonista, tenía que elaborar mejor las historias pero tampoco me servía para nada.
Ellas como los personajes secundarios tenían dos renglones para todo.
Pregunta: ¿ por que llegaste tarde ? - respuesta - la culpa fue de marisé que ... -
Yo, como el personaje principal, tenía toda la obra para explicar que yo tampoco estaba ahí o si, por que me encontraba en ese momento o no ... y que si pasaba no era o si era no pasaba…, que no era yo que sería otra. Muchas cuestiones para resolver un instante antes de que se bajase el telón. Quise decir la zapatilla.
Por eso los personajes secundarios tienen dos renglones en la trama y el protagonista toda la novela. Y de ahí vino mi fuerza para desarrollar todo tipo de historias conducentes a exculpar a mi personaje de todas las situaciones reales y ficticias que se pudieran dar, y evadirse de la zapatilla de mi madre al llegar a casa.
Con el tiempo he descubierto que un mal personaje esta lleno de situaciones que una no llegaría a vivir o a resolver sino fuera más que con torniqueta y calzador, por excesos del autor, que lo llena con explicaciones y vivencias ficticias o personales. Como fuese
Yo soy de las que dicen que si el autor quiere contar su vida que se haga una autobiografía o que se pague un biógrafo. Que un buen personaje se explica a si misma.


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